My students say…

I’ve been teaching English pronunciation for several years now –and, to some extent, General English as well–, either at my home in Madrid or on Skype, in some cases to people living in very distant places (it’s amazing what technology can do for you!). From the very beginning I felt that teaching pronunciation –that is, trying to help students to improve their English by bringing them into contact with sounds, the very stuff of language– was a very interesting approach: surprisingly easy, effective and a lot of fun.

From my point of view, the experience has always been great (if they knew how much I learn with them, they’d certainly ask for a discount!). All of them have made very good progress and I’ve felt incredibly proud of their achievements. However, I wanted to know what it was like to be taught in this way, so at the end of 2019 I invited them to contribute an opinion about my classes. Here is the result:

 

“A pesar de haber vivido en Reino Unido y haber estudiado inglés durante toda mi vida hablaba inglés con bastante acento español. Decidí tomar clases de pronunciación con Rodrigo Brunori cuando empecé a impartir docencia en un programa bilingüe en la universidad. En muy poco tiempo mi pronunciación mejoró y pude sentirme mucho más cómoda delante de mis alumnos. De todos los cursos de inglés que he tomado este es con diferencia el que más me ha servido”.

Belén, profesora de universidad, 44. Madrid.

 

“I have had many English teachers over the years. I always had the misconception that once you have reached a certain level it is very difficult to make any progress. With Rodrigo my English experienced big improvements in a short period of time. I already took the Advance Level Exam and have set the Proficiency as my next goal. The best English teacher ever!”.

Pedro, 44 años, civil engineer. Copenhagen–Vancouver–Madrid.

 

“Tuve la fortuna de encontrar a Rodrigo para mejorar mi inglés ante un nuevo reto personal y profesional en el extranjero. Necesitaba ganar soltura en la comunicación y el enfoque de Rodrigo basado en la fonética resultó ser perfecto. El método que utiliza para explicarlo es sencillo y en un par de sesiones ya lo tenía comprendido. A partir de ahí, fue utilizar esa base para mejorar mi pronunciación y comprensión en el resto de sesiones. Como le transmití durante alguna de mis sesiones, no entiendo por qué este método no se utiliza en la escuela. Es tan fundamental y tan efectivo que me hubiese ahorrado años de estudio. Se lo recomendé también a un compañero de trabajo, quien quedó igualmente muy satisfecho”.

Daniel, responsable de Tecnología, 37 años, Madrid.

 

“Por mi trabajo estoy acostumbrado a leer y escribir textos técnicos. Hace 3 años me encargaron impartir una asignatura en inglés. What could possibly go wrong? Como muchos adultos españoles que llevan toda la vida aprendiendo inglés ya saben, absolutamente todo. Afortunadamente empecé a dar clases con Rodrigo. Gracias a ellas me he dado cuenta de errores de comunicación que ni siquiera sospechaba, algunos de los cuales eran sorprendentemente fáciles de corregir. He conseguido también la confianza de saber con seguridad cuándo estoy diciendo algo bien. Y, sobre todo, ahora tengo un método para seguir mejorando”.

Pablo, profesor de universidad, 49 años. Madrid.

 

“I am a French native speaker and I felt so lucky when I came across Rodrigo’s site last year. Rare are the teachers who can teach pronunciation in such a fun and efficient way. I can speak English more naturally now. Thanks to Rodrigo, I have become aware of some English pronunciation features. As a consequence, my speaking is more natural and fluent. My listening has also significantly improved. The Skype lessons fitted my frenetic way of life. And as Rodrigo tried his hardest to be available, we managed to overcome the 6–hour–time difference between Spain and Martinique. Trust me, the course is worth its weight in gold!”.

Frank, English teacher, 35 años. Martinica.

 

“Con Rodrigo he avanzado más en mi inglés que con cualquier otro profesor nativo. A alguien podría parecerle que el hecho de no ser inglés es un inconveniente para enseñar bien el idioma. Pero Rodrigo sabe hacerte entender mejor que nadie cuales son los errores que como hispanoparlante estas cometiendo al hablar inglés y cómo mejorarlos. Su paciencia, saber estar y conversación ayudan constantemente a avanzar y aprender”.

Miguel Ángel, ingeniero forestal y cineasta, 55 años. Sevilla

 

“Estuve recibiendo clases de Rodrigo para mejorar mi pronunciación y como ayuda al grado de Estudios Ingleses que estoy cursando. Es un profesor excelente, que prepara las clases y resuelve dudas. Apoya los ejercicios con audios generalmente de la BBC que hacen que entiendas el sonido al que tienes que llegar. Lo recomiendo para quien busque ayuda para su pronunciación en inglés”.

Beatriz Vidal, azafata de vuelo, 51 años. Madrid.

 

“I had weekly pronunciation classes with Rodrigo for more than six months while living in the UK. It helped me a lot and I really liked the classes as I learned all the important things about pronunciation focusing in the most difficult topics for a native Spanish speaker!”.

Diego, Supply Chain Professional, 34 years old (from Paraguay). Hemel Hempstead (Hertfordshire), United Kingdom.

 

“Mi  experiencia  con  las  clases  de  pronunciación  con Rodrigo han sido  muy satisfactorias. Me  resultaron  muy  amenas  y  entretenidas  y aprendí mucho. Fue un placer  haber conocido a Rodrigo. Fue  un hasta luego, porque espero  volver con él  y disfrutar de sus clases de nuevo  cuando pueda. Probablemente, el mejor profe de inglés que he tenido”.

Fran, consultor financiero, 35 años. Madrid.

 

“Decidí estudiar con Rodrigo porque todas las veces que había estudiado en academias no había conseguido avanzar mucho con mi inglés. Yo quiero aprender porque viajo mucho y necesito desenvolverme en inglés. En el poco tiempo que estudié con él avancé mucho más que en ocasiones anteriores. Muchas gracias”.

Soledad, bibliotecaria, 54 años. Madrid.

 

“Las clases fueron muy completas porque se trabajaban todas las destrezas, haciendo especial hincapié en la pronunciación, lo que me ha generado mucha confianza en mis comunicaciones orales. Después de unos pocos meses aprobé el Advanced, que era mi objetivo. Realmente celebro que nuestros caminos se cruzaran y le agradezco su ayuda”.

Juan, profesor de lengua y literatura españolas, 57 años. Madrid.

 

“Estuve dando clases de pronunciación durante varios meses desde Ámsterdam, a través de Skype. Las clases eran muy intensas, llenas de información que me servía para seguir trabajando durante la semana. Después de un tiempo, me presenté al Advanced de Cambridge y me sentí mucho más seguro. Lo que siempre me he preguntado es, ¿cómo es posible que después de llevar toda la vida estudiando inglés nadie me hubiera contado antes todas estas cosas? Mi visión del inglés cambió completamente y ahora ya no doy clase pero puedo seguir avanzando solo”.

Miguel, programador, 32 años. Ámsterdam.

 

“Cuando llegué a la primera clase y me enseñó todos aquellos signos de fonética no estaba nada receptiva. Pero resultó ser algo diferente y, en contra de mi primera impresión, muy efectivo. Mejoré muchísimo en pronunciación”.

María Jesús, periodista, 49 años.

 

“Tuve como profesor a Rodrigo poco tiempo, pero me cambió la forma de ver el inglés. Realmente, más que cambiarla, la completó. Quiero comentar algunas experiencias que tuve con él y que reflejan las maravillosas y poco comunes cualidades que tiene Rodrigo como profesor.

En mi vida he tenido profesores negligentes, promedios y sobresalientes. Para mí un profesor sobresaliente no es solo el que siente entrega por lo que enseña, sino el que además entiende que cada alumno es diferente.
Esto se traduce en que, en la medida sus posibilidades, hace un esfuerzo por conocer al alumno y busca formas específicas de ayudarle a crecer y orientarle hacia su objetivo.

Recuerdo una clase en la que le comenté a Rodrigo que estaba interesado en presentarme al examen de B2. Solo eso, no dije mucho más. En la clase siguiente, hicimos un ejercicio en el que tuve grandes problemas y, al terminar, me dijo: “Jonay este es un ejercicio de B1”. Acto seguido me dio consejos para mejorar esos puntos y que fuese dando pasos para alcanzar el nivel que me había propuesto. Desde mi punto de vista, está clase de profesores son un regalo.

Por otro lado, pocas veces en mi vida he tenido una sensación que solo puedo expresar como estar felizmente saturado de conocimiento. Por ejemplo, soy programador y esto me ocurrió cuando empecé aprender de personas que sabían muchísimo más que yo. Empecé a encontrarme en sesiones intensas donde me sentía bombardeado de conceptos interesantes y enriquecedores, con lo cual terminaba mentalmente muy cansado, pero no podía ni quería dejar de darle vueltas a todos los conceptos divertidos e interesantes que había estado aprendiendo. Me pasaba toda la semana pensando en estos o compartiendo los conocimientos en la medida que podía con mi familia y mis amigos. Sorprendentemente, al terminar las clases de Rodrigo me sentía igual. Recuerdo que un día, al salir de su clase, sentí la necesidad de contarle a alguien que en inglés solo se pronuncia una única silaba de cada palabra de manera estresada o acentuada, y que las demás se arrastran y muchas veces se convierten en el sonido schwa. Entonces cogí el teléfono y llame a mi madre y sé lo conté todo y ella, con toda la paciencia del mundo, me soportó durante más de 30 minutos explicándole el sonido schwa. Aún me río cuando lo recuerdo.

Estoy muy agradecido a Rodrigo por haberme ayudado a disfrutar tanto con el inglés. Para acabar quiero comentar que en mi vida he tenido bastantes profesores de inglés. Solo dos que yo considere sobresalientes. Rodrigo es uno de ellos. Pero Rodrigo ha sido el único que me ha mostrado el valor y el potencial que reside en la pronunciación. Con otros profesores lo más parecido que viví fue que, en mayor o medida, me corrigieran la pronunciación de una palabra concreta. Esto me ayudaba, pero, una vez que había asimilado la forma correcta de pronunciar esa palabra, ese conocimiento no me aportaba mucho más. Rodrigo me enseñó qué sonidos existen, cómo funcionan, cómo pronunciarlos. Por primera vez en mi vida, conocí de una manera lógica y estructurada cómo funciona la pronunciación, cómo se lee y cómo se habla. Cada consejo que me daba no me servía solo para una palabra, me servía para varias. Me servía incluso para leer y entender cada frase y me servía sorprendente para comprender mejor mi propio idioma.

Yo soy la típica persona que por error siempre ha pronunciado seso en lugar sexo. Tras sus clases, nunca más he tenido problema en pronunciarlo porque de manera natural y, por puro sentido común, entendí de qué fonemas está compuesto. Por eso, cada vez que aprendo un nuevo fonema, puedo usarlo libremente donde sea necesario. Como consecuencia, cuando aprenda todos los fonemas ingleses, podré aprender a pronunciar todas las palabras, lo cual es mucho más alcanzable y tiene un mayor potencial que intentar aprender cómo se pronuncia cada palabra individualmente.

Recapitulando, aunque estuve poco tiempo con Rodrigo, puedo decir que es un profesor sobresaliente capaz de hacerte ver lo interesante y divertido que puede ser el inglés. Me aportó herramientas claves a la hora de aprender un idioma. Ahora, aunque ya no me dé clase, puedo seguir creciendo con seguridad porque dispongo de unas herramientas que han cambiado directamente mi modo de ver el inglés e indirectamente mi modo de ver cualquier idioma”.

Jonay Godoy, programador informático, 28 años, Madrid.